Con el principal propósito de concienciar a la población acerca del consumo de agua y la importancia de cuidar los recursos del planeta, desde 1993, cada 22 de marzo se celebra el Día Mundial del Agua. Whirlpool, marca líder en fabricación de cocción y lavado, consciente de la necesidad de hacer un uso sostenible de estos recursos traslada esta preocupación a todos sus electrodomésticos.
En términos numéricos, según datos de la OCU (Organización de Consumidores y Usuarios) poner una lavadora con una capacidad de 7 kilos -la carga más habitual- supone un gasto de entre 42 y 62 litros de agua por lavado, y de 39 a 52 litros para una lavadora de 5 kilos de capacidad.
Un ahorro real en el consumo de agua
Si bien unos sencillos gestos en el día a día de los hogares pueden contribuir a un mayor ahorro de agua –como utilizar programas cortos y de agua fría, llenar la lavadora o mantener el filtro de la lavadora siempre limpio–, es importante contar con electrodomésticos con buena calificación energética y que incorporen tecnologías y funciones específicas para contribuir al ahorro de recursos.
Centrándonos en el ahorro de agua, Whirlpool ha creado Water Save, un sistema de recirculación del agua que puede llegar a reducir el consumo de agua hasta en un 59%*, equivalente a 38 litros, en cada ciclo de lavado. Esta tecnología avanzada, que incorporan las lavadoras Supreme Silence, mejora el rendimiento de limpieza y el ahorro de recursos al ajustar el agua de acuerdo con la carga y dejarla fluir en la ropa como una cascada para un resultado final perfecto.
Además de hacer de la colada una tarea intuitiva y sin esfuerzo, estas lavadoras permiten ahorrar electricidad, agua y detergente. Gracias a la tecnología 6th Sense y sus sensores inteligentes, la lavadora detecta automáticamente el tipo y la cantidad de carga y selecciona el ciclo más adecuado, optimizando el uso de recursos y evitando el desperdicio. Así, conseguimos ahorrar hasta un 45% de energía y un 50% de agua en cada lavado.