Mantener un estilo saludable engloba muchos más aspectos de los que podemos pensar. Acudir a ingredientes naturales y alejarnos de aquellos ultraprocesados es solo la punta del iceberg… ¿Y si, además, somos capaces de aprovechar los alimentos para evitar su desperdicio alimentario y cuidar así del medioambiente? Aquí es donde entran en juego también los electrodomésticos fabricados con tecnologías sostenibles y eficientes.
Grundig, la marca líder de electrodomésticos y electrónica de consumo para el hogar, aprovecha la llegada del buen tiempo para recordarnos que respetar los alimentos es fundamental para garantizar un futuro mejor. Y es que el desperdicio alimentario es responsable del 8% de las emisiones globales de efecto invernadero (según datos de WWF).
Por ello, la compañía comprometida con reducir el malgasto de alimentos, facilitando tecnologías y productos preparados para lograr un consumo eficiente, cuenta además con la iniciativa Respect Food, que contribuye a fomentar que los hogares se conviertan en lugares más sostenibles. Gracias en buena medida a las tecnologías, como HotAero Pro en sus hornos, protagonistas también de la reciente campaña que la marca ha puesto en marcha: Eco-Anxiety. A través de la tecnología, la acción tiene como objetivo contribuir a la lucha contra la emergencia climática actual y disminuir el sentimiento de eco-ansiedad entre la población española.
En palabras de Manuel Royo, director de Marketing de Grundig para Iberia: “Vivir de forma sostenible consiste en ayudar a las personas y al planeta tomando decisiones más conscientes que mejoren nuestras acciones y también a la economía doméstica. La sostenibilidad no consiste en ser perfecto, sino en ser responsables con pequeños gestos en nuestro día a día”.
Hornos Grundig con tecnología HotAero Pro
La tecnología HotAero Pro asegura una distribución uniforme del aire caliente gracias a su nuevo sistema de ventilación, para cocinar recetas sin bordes quemados ni interiores crudos y no echar a perder la comida. Con esta tecnología, se obtiene una cocina perfecta con grandes resultados gracias a su perfecta cocción y se contribuye a la reducción del desperdicio de alimentos.
Además, los hornos que cuentan con esta tecnología se han desarrollado con materiales de residuos textiles y cuentan con partes fabricadas con piezas recicladas de redes de pesca, como, la cubierta de la pantalla, el ventilador y soportes de piezas electrónicas.
Recetas de aprovechamiento para reducir el desperdicio de alimentos
RATATOUILLE: Un clásico que fascina por su sabor y variedad
Ingredientes:
– Verduras:
1 berenjena
3 tomates
2 calabacines amarillos
2 calabacines verdes
– Salsa:
1 cebolla picada
2 cucharadas de aceite de oliva
2 dientes de ajo picados
1 pimiento rojo, cortado en dados
1 pimiento amarillo, cortado en dados
150 g de pasta de tomate
200 ml de agua
8-10 hojas de albahaca fresca
Sal
Pimienta
Método:
Precalienta el horno a 190˚C, y, paralelamente, corta la berenjena, los tomates y el calabacín en rodajas.
Prepara primero la salsa: calienta el aceite de oliva en una sartén apta para el horno a fuego medio-alto. Saltea la cebolla, el ajo y los pimientos hasta que estén blandos, unos 10 minutos. Salpimienta y añade la pasta de tomate. Remueve hasta que los ingredientes estén bien mezclados. A continuación, añade el agua y cocina a fuego lento durante 5 minutos. Retira del fuego y añade la albahaca. Remueve una vez más.
Dispón las verduras en rodajas sobre la salsa alternándolas (por ejemplo: berenjena primero, después calabacín y por último tomate.) Hazlo desde el borde exterior hacia el centro de la sartén y sazónalo con sal y pimienta.
Cubre la sartén con papel de aluminio y hornea durante 30 minutos.
Destapa y hornea otros 20 minutos hasta que las verduras se ablanden, y, finalmente, sírvelo caliente.
PAN DE HUEVO CON PUERROS Y TOMATE: Si compras demasiado pan fresco o te sobra, esta receta es para ti
Ingredientes:
250g de mantequilla, más una cantidad extra para engrasar
200g de pan blanco crujiente, cortado en trozos (mejor si es de hace unos días)
2 puerros, cortados en rodajas finas
2 dientes de ajo, picados finamente
100g de tomates cherry, cortados por la mitad
4 huevos
200ml de leche
100g de queso cheddar fuerte, rallado
Método:
Calienta el horno a 200°C/180°C. Paralelamente, engrasa una fuente de horno y rellénala con trozos de pan duro. Calienta la mantequilla en una sartén grande hasta que empiece a hacer espuma. Añade los puerros y el ajo, y cocínalos a fuego medio durante 5 minutos, removiendo sobre la marcha. Coloca la mezcla de puerros ablandada sobre el pan y cúbrelo con los tomates cherry.
Bate los huevos, la leche y el queso cheddar. Sazona, verte sobre el pan y hornea durante 15-20 minutos hasta que se dore y se hinche.
FRESAS DESHIDRATADAS AL HORNO: Una deliciosa manera de disfrutar del intenso sabor de las fresas recién recogidas durante todo el año
Ingredientes:
500 g de fresas, descascarilladas, cortadas por la mitad o en cuartos si son grandes
2 cucharadas de azúcar crudo o granulado
Método:
Mezcla las fresas y el azúcar en un bol grande y déjalo reposar hasta que las fresas empiecen a soltar su jugo, entre 25 y 30 minutos.
Precalienta el horno a 185°C. Extiende las fresas en una bandeja de horno con borde forrado con una esterilla antiadherente y hornea, girando la bandeja cada 30 minutos, hasta que las fresas se oscurezcan y se sequen en los bordes, pero sigan estando ligeramente jugosas en el centro, entre 3 y 3½ horas.
Déjalas enfriar en la bandeja de hornear, y, posteriormente, tápalas y almacénalas en el frigorífico.