Evolución del mercado en España
Vender una cafetera incluye, en muchas ocasiones, y según el departamento de ventas de una gran cadena de comercios de electrodomésticos, “conocer y argumentar no sólo las prestaciones técnicas de estos aparatos que son cada día más complejos, sino las bondades de disfrutar, no de cualquier café, sino del mejor café”. Según el departamento de marketing del grupo BSH “históricamente el usuario medio español ha sido un «bebedor» de café, pero quizás la calidad del mismo era un aspecto secundario, es por eso que el tipo de cafeteras más vendidas eran las cafeteras de goteo”. Pero, sin duda, este país ha cambiado mucho en las últimas décadas, ha habido una evolución positiva, una mejora de las condiciones de vida y un acercamiento a los estándares europeos. Esto también se deja ver en la relación del usuario español con el café. Cada vez existen más amantes del café, gente a la que no todo le vale y que busca tanto la materia prima como el tipo de máquina con el que conseguir ese sorbo de calidad.
Para BSH, “esta mejora es evidente en el cambio de tendencias en el mercado de cafeteras, conceptos como las cafeteras súper automáticas, el concepto de café limpio (cápsulas y monodosis), están liderando esta revolución. Por supuesto, además de la calidad del café, el diseño es un factor decisorio, ya no vale sólo con tener una cafetera, ahora además forma parte de nuestra cocina y tiene que integrarse con el resto del mobiliario”.
A pesar de la supuesta crisis que está viviendo la economía del mundo occidental, las cafeteras y, dentro de ellas las expresso, no parecen afectadas por esta recesión. Estos modelos de cafeteras han destronado en el año 2008 a las de filtro en unidades y han aumentado un 32% en unidades y un 34% en valor. En concreto, la categoría de cápsulas ha aumentado un 170% en unidades y un 152% en valor.