La reducción de costes es fundamental para competir en un mercado que, como está sucediendo también en los demás sectores, cada vez es más duro. Un apunte: según algunos estudios, cada euro ahorrado en los costes multiplica por cinco o seis su valor en la cuenta de resultados. De ahí la importancia de maximizar los procesos y mejorar las estructuras.
Los orígenes
Quizá la mejor manera de entender lo que está pasando en la distribución de electrodomésticos en España sea hacer un breve repaso a su historia. Así, nos remontaremos a los años cincuenta y sesenta. Como se recoge en el monográfico “Tendencias de la distribución comercial en el ámbito internacional” del ICE (Información Comercial Española), organismo perteneciente al Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, en aquella época nos encontrábamos con un comercio minorista independiente, dirigido por comerciantes autónomos, junto a un pequeño grupo de sucursalistas, tanto especializados como grandes almacenes o almacenes populares. También existían mayoristas, pero con una presencia menor que en otros sectores y, además, generalmente independientes y afincados en núcleos urbanos. Aún a mediados de la década de los ochenta, el comercio asociado representaba sólo un 13,7% del comercio minorista -según los datos del Instituto de Reforma de las Estructuras Comerciales (IRESCO)-, en su mayor parte agrupaciones de comerciantes y cadenas sucursalistas. Por otro lado, el comercio mayorista independiente suponía un 52,6% del total. En cualquier caso, se trataba de un sector en el que los diferentes actores tenían unas relaciones que rara vez iban más allá de lo transaccional y en el que los mayoristas contaban con una presencia menor que la actual, puesto que muchos de los detallistas se aprovisionaban directamente de fabricantes e importadores. Por su parte, el comercio asociado se resumía esencialmente a la realización conjunta de compras. Hoy en día, nuestro sector tiene poco que ver con aquello. Desde entonces se han constituido grandes grupos mayoristas y minoristas que se integran en asociaciones y centrales de compra con sus propias enseñas y formatos.