La evolución de los sistemas de audio domésticos
En los últimos años hemos visto cómo se hacía imprescindible, en cada hogar, el equipo de música, y hoy sería extraño encontrar un hogar sin un dispositivo de cualquier índole, ya sea un elemental radiocassette o un avanzado reproductor multiformato. Es necesario, a la hora de relacionar el audio y el diseño, recordar aquellos equipos del tamaño de una nevera que, divididos en distintas fases acoplables unas sobre otras, constaban de reproductor de vinilo, de CD, de radio y de cassette, además de equalizadores manuales.
La entradas de las bien llamadas mini y micro cadenas al mercado forzó la desaparición de los antiguos dinosaurios del sonido, iniciando una revolución que ha llegado hasta nuestro días bajo las siglas de mp3. Y es que es tan fundamental este nombre que hoy el cliente basa una gran parte de su decisión de compra en la necesidad de incorporación de esta tecnología, aunque los pasos que se han dado desde entonces hasta hoy han sido rápidos, casi forzados, pasando rápidamente del vinilo al cassette, del cassette al CD, y de éste a los reproductores de mp3 que hoy, además de ocupar el bolsillo, son el centro del salón.
De forma clara, el mercado del sonido se ha visto dividido en dos tendencias: por un lado los equipos de alta fidelidad con todo Audio en Casa un usuario, un estilo integrado, capaces de reproducir y emitir el sonido gracias a un único dispositivo, y por el otro, el segmento de los altavoces, subdividido a su vez en equipos para el cine en casa, para el ordenador, etc, aunque hoy en día el apartado más llamativo para consumidores y, también para los vendedores, es el de los altavoces para reproductores mp3, capaces de convertir esos pequeñísimos aparatos de audio tan extendidos en grandes equipos de sonido para el hogar. Las ventajas de este tipo de soluciones son el espacio, ya que son veraderas microcadenas, su precio, que es inferior a un equipo de alta definición, y su diseño, acorde con el propio PMP, minimalistas y funcionales.