El concepto de electrodoméstico inteligente está evolucionando. Para los consumidores, que un aparato esté conectado ya no parece suficiente: esperan que la tecnología les aporte información útil, facilite la gestión del hogar y les ayude a tomar mejores decisiones.
Así lo refleja el Smart Living Index 2026 de Beko, que analiza los hábitos y expectativas de los consumidores en torno a la tecnología y la sostenibilidad. Entre las funcionalidades smart más valoradas destaca la posibilidad de monitorizar el consumo de energía y agua, una función que considera relevante el 60% de los españoles. También adquieren importancia los programas capaces de adaptar el funcionamiento del electrodoméstico a las necesidades de uso, valorados por el 31%.
Estos datos apuntan a un cambio en la relación con los electrodomésticos: del control remoto a una tecnología capaz de interpretar información, personalizar su funcionamiento y anticiparse a determinadas necesidades.
Más inteligencia, pero sin perder el control
La evolución hacia electrodomésticos capaces de aprender de los hábitos y necesidades del usuario abre también un debate sobre la confianza. Aunque el potencial de la inteligencia artificial en el hogar es cada vez mayor, solo el 18% de los consumidores españoles confiaría plenamente en un electrodoméstico con IA para tomar decisiones de forma autónoma sobre aspectos como el consumo de energía y agua, o el mantenimiento.
Al mismo tiempo, el 39% de los españoles considera que ser respetoso con el medioambiente es una característica más asociada a los electrodomésticos inteligentes que a los convencionales, lo que apunta a una expectativa de que la tecnología contribuya también a hacer un uso más responsable de los recursos
“El reto de los electrodomésticos inteligentes no es únicamente incorporar más tecnología, sino conseguir que esa tecnología aporte un valor real al consumidor. La conectividad y la IA deben ayudar a entender mejor lo que ocurre en el hogar, anticiparse cuando sea necesario y facilitar las decisiones, manteniendo siempre al usuario en el centro”, señala Manuel Royo, director de Marketing de Beko Europe en España.
Del electrodoméstico conectado al electrodoméstico que se anticipa
Esta evolución está llevando al sector a desarrollar soluciones que van más allá del tradicional control desde el móvil. La nueva generación de electrodomésticos conectados puede ofrecer información sobre su funcionamiento, alertas, recomendaciones o programas adaptados a los hábitos del usuario, convirtiendo los datos en herramientas útiles para la vida cotidiana.
El objetivo es avanzar hacia un hogar en el que los electrodomésticos no solo respondan a una orden, sino que sean capaces de adaptarse mejor a las necesidades del usuario y ayudarle a gestionar mejor su día a día.
En este contexto, el futuro del smart home no dependerá únicamente de cuánta inteligencia incorpore un electrodoméstico, sino de cómo consiga convertirla en utilidad, confianza y una experiencia sencilla para el consumidor.
