CATA ha iniciado la comercialización de su nueva gama de campanas 2016. Entre las principales novedades encontramos la nueva gama Thalassa, cuyo rendimiento y funcionalidad han sido mejoradas de forma exponencial para conseguir unas prestaciones sin competencia, con un motor ultraeficiente, mínimo nivel sonoro, gran capacidad de extracción, una iluminación LED más eficiente y mejores acabados en diseño y funcionalidad.
Para empezar estamos ante una de las campanas extractoras más eficientes del mercado. Así lo corrobora su etiqueta A+. Ello es posible gracias a diferentes elementos como el avanzado y exclusivo motor “Brushless” o la iluminación LED de intensidad regulable.
La tecnología “Brushless” permite prescindir de las tradicionales escobillas de grafito, por lo que no solo reduce el consumo de energía (hasta el 84%) sino que evita rozamientos, prolonga la vida útil del motor, siendo una de las más silenciosas del mercado (nivel A) y con mayor capacidad de extracción.
Ser eficiente no tiene por qué significar menor potencia. CATA y su campana Thalassa así lo demuestran con una potencia de extracción de hasta 780 m3/h, con un total de 10 niveles de extracción seleccionables (9 + 1 TURBO) en función de cada momento y de cada necesidad. Y todo ello controlado desde su avanzado Panel de Control Táctil que facilita el manejo de la unidad.
Con un diseño moderno, la campana Thalassa está disponible en tres medidas (anchos de 600, 700 o 900 mm) y dos tonalidades de cristal (Blanco y Negro), adaptándose así a las dimensiones y al cromatismo de cada cocina. Y es que la practicidad y la facilidad de uso e instalación está presente en todos los productos de la gama CATA. Ejemplo de ello es su filtro especial anti-vaho, la posibilidad de programar el apagado de la campana o la alerta de limpieza de los filtros. Unos filtros que por otra parte pueden ser lavados en el lavavajillas. Además, la iluminación LED- regulable desde el panel de control- permite utilizar la luz de la campana durante la cocción o bien como fuente lumínica ambiental cuando no estamos cocinando.