Si hay algo que realmente es importante en nuestras vidas es el tiempo. Nuestro día a día es tan ajetreado que contar con un solo segundo de tiempo libre ya nos hace buscar de qué manera poder disfrutarlo, y donde menos nos gusta emplearlo es en las tareas domésticas y aún menos en planchar.
No obstante, todavía no existe la fórmula mágica que planche y doble la ropa mientras nosotros descansamos, leemos un libro…, por ello debemos intentar invertir el menor tiempo posible en esta faena, lo que se puede conseguir siguiendo unos pequeños trucos caseros.
Consejos para hacer la hora de la plancha más amena
Por ejemplo, si en el momento de comprar una prenda nos decantamos por aquellas que el material haga posible evitar el planchado, sería perfecto.
Otra cosa que tenemos que tener presente es el momento de lavar la ropa, de este modo es importante que no llevemos excesivamente la lavadora para que la ropa no quede muy presionada. Asimismo, hay que evitar centrifugar en exceso, pues hará que se generen más arrugas, es más recomendable que la ropa salga con un poco de humedad a que salga casi completamente seca pues se arrugará más en el interior de la lavadora. Y lo más importante, evitar dejar la ropa en la lavadora ni si quiera unos minutos una vez finalizado el programa.
La secadora puede ser una aliada contra las arrugas. Las más modernas cuentan con un sensor de humedad que determina la cantidad de calor y el tiempo que debe usarse en cada secada. Además, al igual que con la lavadora, sacando la ropa en el momento en que acabe el programa nos facilitará la tarea de planchado pues las altas temperaturas evitarán las arrugas.
Y, aunque pueda parecer una locura, en el mercado han aparecido un aliado perfecto contra las arrugas, las ‘wood dryer balls’, o más coloquialmente bolas de lana, unas pelotitas de lana que se incorporan en la secadora en cada secado y que favorece que la ropa se ahueque, lo que suaviza los tejidos, lo que logra que las arrugas desaparezcan. Además, dado que absorben el agua, son capaces de acortar el tiempo de secado, además de reducir la estática de la ropa.
Tender la ropa, en este paso también es habitual cometer errores. Las pinzan siempre las hemos asociado a este momento, pero también podemos utilizar las perchas, aconsejables para camisas, camisetas…, lo que hará que evitemos las marcas de las pinzas y se conseguirá que desaparezcan la mayoría de las arrugas.
Nuevos dispositivos de planchado
Pero si aún con estos trucos no nos queda más remedio que utilizar nuestro tiempo en adecentar la ropa, conozcamos, aparte de la típica plancha y tabla, los dispositivos que pueden ayudarnos en esta tarea:
Planchado vertical: si no nos gusta planchar o no tenemos demasiado tiempo, pero no queremos ir con la ropa llena de arrugas, este es el modo que más podría interesarnos. Se trata de un dispositivo, con forma de pistola o taladro, con el que apuntaremos a nuestras prendas colocadas en una percha, y dispararemos vapor que hará que desaparezcan las arrugas. Se trata de un tipo de planchado que presenta ciertas ventajas frente al tradicional ya se adapta mejor a cualquier tipo de ropa, no se necesario una tabla de planchar, por lo que se ahorra espacio. Ideal para planchar de vez en cuando.
Centros de planchado: los tradicionales tuvieron mucho éxito en su momento, especialmente para la gente que plancha mucho y busca los mejores resultados. Ahora está adaptado al formato vertical, por lo que no cuenta con la típica plancha sino un cepillo de planchado que escupe vapor y alisa las prendas. Para elegir el que mejor se adapte a nosotros tendremos que tener en cuenta:
Diseño de la percha y cepillo: lo ideal será contar con una percha ajustable a diferentes alturas, que nos permita mantener una postura cómoda, junto con un cepillo lo más ergonómico posible y ligero.
Accesorios: el que cuente con muchos accesorios es algo bueno, sin embargo, debemos saber si los vamos a utilizar o por el contrario solo van a ocupar espacio en nuestra vivienda.
Potencia: nos marcará la velocidad de calentamiento del agua para convertirla en vapor, así como la fuerza con la que sale despedida a través de los agujeros del cepillo de planchado. A más potencia mejores resultados.
En definitiva, este tipo de planchado nos permiten alisar la ropa, eliminar olores y, además, desinfectar, gracias al vapor. Sin embargo, a pesar de sus múltiples ventajas, aún sigue siendo un proceso manual que tenemos que hacer nosotros mismos. Esperemos que no quede mucho tiempo para que surja el tan ansiado dispositivo que planche y guarde la ropa por nosotros.