
La competencia en el sector de los electrodomésticos es muy grande, así que cualquier ayuda que sirva para diferenciarnos de los demás y aportar un valor añadido a nuestra tienda, es vital. Es evidente que el precio es el primer aspecto que valora el comprador. Pero en un ámbito como éste, en el que las diferencias entre las tiendas no suelen ser muy grandes, la manera de presentar los productos, la comunicación e interrelación del cliente con el establecimiento -cartelería, PLV, iluminación, accesibilidad al producto…- y el
trato recibido por parte de los vendedores, son elementos diferenciales que van a decantar la compra en un alto porcentaje de los casos.
Por este motivo, es fundamental contar con un adecuado equipamiento en nuestra tienda, que muestre adecuadamente las características de los aparatos y permita que el visitante los explore con sus propias manos. Si nuestra tienda está bien pertrechada, seguro que al menos conseguiremos dos cosas: que el cliente se sienta atraído y dispuesto a entrar en ella, aumentando el tráfico; y que el potencial comprador pase más tiempo en nuestro establecimiento, quizá echando un vistazo no sólo al aparato que anda buscando, sino también al resto de nuestro surtido.