FlexyHeat Water, al ser eléctrica es muy cómoda y fácil de usar. Únicamente hay que cargarla durante 15 minutos y el calor se mantiene durante dos horas en su máxima temperatura. A partir de ese momento, empieza a descender progresivamente durante 90 minutos aproximadamente.
Está cubierta con una funda de microfibra muy suave que permite que las personas puedan calentarse cómodamente las manos y la zona lumbar y abdominal con una sensación relajante de confort. Además incorpora un cargador de seguridad que, cuando alcanza la temperatura máxima, se desconecta automáticamente.