Una innovadora alternativa a las etiquetas RFID, exenta de chips y metal, ha sido galardonada con el prestigioso Green Alley Award 2024, el cual reconoce a startups destacadas en el ámbito de la economía circular. En esta décima edición, la empresa británica PulpaTronics ha sido la merecedora del premio por su enfoque pionero que permite reducir significativamente la huella ambiental.
El secreto detrás de esta solución revolucionaria radica en la utilización de una avanzada tecnología láser que imprime circuitos conductores de carbono directamente sobre papel. Este enfoque no solo elimina la necesidad de chips y metal, sino que también hace que las etiquetas sean más rentables y compatibles con los procesos de reciclado existentes.
Desde su creación en 2014, el Green Alley Award, organizado por European Recycling Platform y su matriz, el Grupo Landbell, ha otorgado 25.000 € a nuevas iniciativas empresariales que promueven la economía circular, el reciclaje y la reducción de residuos. Chloe So, fundadora y CEO de PulpaTronics, ha expresado su compromiso de utilizar el premio para continuar desarrollando su producto, fortalecer su posición en el mercado y contribuir al avance de la economía circular.
Green Alley Award destaca la eficiencia y el potencial de futuro
El jurado del premio destacó la eficiencia y el potencial futuro de la tecnología de PulpaTronics, subrayando su capacidad para reducir el impacto ambiental y facilitar el seguimiento de los residuos de papel. Jan Patrick Schulz, CEO del Grupo Landbell, enfatizó la importancia de premiar ideas empresariales que aborden los desafíos de la economía circular y contribuyan a la sostenibilidad ambiental.
El Green Alley Award no solo reconoce la excelencia empresarial, sino que también proporciona un espacio para el intercambio de ideas con el objetivo común de promover un mundo más sostenible. Laura Alonso, directora de ERP España, enfatizó que el premio busca fomentar la colaboración y el desarrollo de soluciones innovadoras.
Entre los finalistas de este año se encontraba la empresa española Novapedra, cuyo CEO, Emiliano Altamirano, destacó la experiencia enriquecedora de participar en la final en Berlín. Altamirano compartió la motivación adicional que recibieron al ver el interés generado por sus productos cerámicos, reforzando su compromiso de seguir innovando en el campo de la sostenibilidad.
La décima edición del Green Alley Award contó con una participación récord, con 339 candidaturas de toda Europa, lo que refleja un creciente interés en la economía circular y la innovación sostenible. Desde España, se presentaron 31 ideas de negocio, demostrando un aumento del 55% con respecto a la edición anterior.