Grundig, el fabricante líder de electrodomésticos en Europa, ha querido alentar a los consumidores a sumarse a su lucha global contra el desperdicio de alimentos con motivo del Día Mundial de la Alimentación celebrado este 16 de octubre.
Este Día es uno de los más celebrados en el marco del calendario de Naciones Unidas y representa una oportunidad para demostrar el compromiso mundial y los progresos alcanzados en relación a los Objetivos de Desarrollo Sostenible, especialmente al Objetivo 2, cuya meta es ‘Hambre Cero’ en 2030.
De acuerdo con la ONU, todos los días producimos suficientes alimentos en todo el mundo para dar de comer a 12.000 millones de personas. Sin embargo, un tercio de estos alimentos se pierde o se desperdicia y casi 1.000 millones de personas continúan desnutridas. Desafortunadamente, entre el 30 y el 50% de la cantidad total de alimentos desechados proviene de nuestros hogares.
Una encuesta reciente*, elaborada por Grundig para conocer en profundidad las actitudes de los consumidores en relación al desperdicio de alimentos y la sostenibilidad, revela que al 90% de consumidores europeos les preocupa la cantidad de comida que se desperdicia. Casi un tercio de ellos, además, reconoce que tira unos cuatro kilos de comida al mes, principalmente debido a la falta de tiempo y al acelerado ritmo de vida.
Los consumidores con niños están especialmente concienciados con la necesidad de reducir el desperdicio de alimentos: el 84% afirma que es muy importante enseñar esta lección a sus hijos, ya que es importante para que disfruten de una vida sostenible (81%), para que aprendan a ser responsables con el dinero (63%) y para que se preocupen por proteger el medio ambiente (55%).
Cómo reducir el desperdicio de alimentos en casa
Poniendo el hogar en el corazón de su filosofía, Grundig quiere compartir con los consumidores tres consejos básicos sobre cómo aprovechar al máximo los alimentos en casa.
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Filosofía FIFO: FIFO o First in, first out es un concepto utilizado en finanzas que significa que lo primero que entra es lo primero en salir. Aplica la misma regla en tu frigorífico. Cuando desenvuelvas los alimentos, mueve los más antiguos a la parte delantera y coloca los que acabas de adquirir detrás. Esto te ayudará a seguir un patrón de consumo ordenado.
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Combate los prejuicios: Trata de hacer una discriminación positiva hacia las frutas o vegetales “feos” que a menudo quedan atrás en los mostradores de las tiendas. No ser “guapo” no significa estar malo o podrido. Las verduras y frutas “feas” son tan seguras y nutritivas como las que lucen mejor y, a veces, incluso se pueden adquirir a precios más reducidos.
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Sé holístico: Cocina todas las partes comestibles de las verduras. Abandona tus viejos hábitos y aprovecha al máximo todos los componentes de los alimentos. Si estás cocinando zanahorias, por ejemplo, usa las hojas en una ensalada; o cuando peles cítricos, aprovecha los desechos para compostajes. Las recetas son infinitas.