Aunque el reparto de las ventas y el mix de producto de las tiendas de electrodomésticos haya cambiado mucho en los últimos años, la gama blanca sigue siendo uno de sus baluartes. Y dentro de esta línea tan amplia, la familia de lavado -incluyendo lavadoras, secadoras y lavavajillas- tiene mucho peso.
Según los datos de la Asociación Nacional de Fabricantes e Importadores Electrodomésticos (ANFEL), el mercado de los aparatos de línea blanca creció en 2018 un 5,18% en volumen y un 7,23% en valor. Y sus estadísticas muestran una consolidación de la tendencia alcista en el presente ejercicio. La asociación registra un aumento del 4,92% en el número de unidades vendidas en los dos primeros meses de 2019, con un incremento del 6,17% en la facturación.
Igualmente, los datos que ofrece GfK TEMAX muestran la tendencia positiva de la gama blanca.
El informe desvela que el mercado creció un 6,7% en 2018, alcanzando un volumen de negocio de 2.781 millones de euros. Además, la consultora destaca que todos los productos de línea blanca lograron un importante crecimiento.
“Poco a poco, el mercado español se va recuperando. 2018 fue un año en el que las gamas de lavado y lavavajillas crecieron, destacando la mejoría experimentada por la gama de secado, con un incremento bastante notable”, apunta BSH.
Igualmente, Pedro Rodríguez, Director de Producto de Amica Group, señala que “los tres segmentos de lavado crecieron por encima del 5% y esa tendencia se mantendrá durante 2019, sobre todo en secadoras, que podría alcanzar un 7%”.
Asimismo, el equipo de Producto de Beko apunta que “las tres categorías de lavado crecieron en 2018, siendo la de secado la más relevante”.
Además, especifica que “en lavado y secado hemos visto una tendencia hacia mayores capacidades y eficiencias energéticas”. Chiara Nazzaro, Iberia Marketing Manager de Candy Hoover, anota que la categoría de lavado experimentó en 2018 un crecimiento del 3% en unidades y del 4% en valor. En cuanto al presente ejercicio, remarca que “las expectativas del 2019 dependen de la estabilidad política y económica, así como de la evolución del sector inmobiliario”. “Se espera que éste mantenga la tendencia positiva del 2018, por lo que el sector de electrodomésticos debería mantenerse con valores positivos también”, añade.