Existen tantas maneras de preparar un café como de personas. Alrededor del mundo gusta beber el café de muchas maneras distintas, lo que provoca que existan también muchos tipos de cafeteras, cada una con una característica propia.
Levantarnos por la mañana y poder empezar el día con una buena taza de café es algo impagable, y una de las rutinas más habituales de la mañana. Sin embargo, ya no sólo se lleva a cabo en ese espacio de tiempo, sino que ha ido adentrándose a lo largo del día, pudiendo disfrutar de esta bebida a media mañana, en la sobremesa, por la tarde… no existe una hora ni momento para tomar el café, es ya parte de la rutina diaria. Y, en este sentido, para que no se estropee este momento debemos elegir la cafetera más adecuada, entre los distintos tipos que existen.
Cafetera Italiana: la principal característica de esta cafetera es su sencillez y facilidad de uso. Se compone de dos cuerpos con forma de tronco de pirámide octogonal. En el inferior se vierte el agua, en el cual se coloca un pequeño cacillo con forma de embudo donde se coloca le café molido. En el momento en el que se calienta la cafetera, se calienta el agua la cual asciende a la parte superior infusionando el café. De este modo, su tamaño reducido y su capacidad para hacer un café de muy buena calidad, con cuerpo y gran intensidad, las hacen muy populares, sobre todo en Europa.
Ventajas
- Su uso es muy fácil
- Existen de distinto tipo de capacidades
- Comparadas con el resto de cafeteras son bastante económicas
- Es posible elegir la marca de café que deseemos y hacer varias tazas a la vez, dependiendo del tamaño de la cafetera que elijas.
Inconvenientes
- En el momento de su limpieza interfieren muchas partes de la misma.
- Solo prepara café.
Cafetera de goteo o americana: está formada por cuatro partes, depósito de agua, contendor del filtro, la jarra y la base. Su tecnología es más sencilla incluso que la de la cafetera italiana, una vez llenado el depósito con agua hasta la marca, esta se calienta y pasa por un filtro donde se sitúa el café, como es un filtro bastante denso el agua pasa lentamente gota a gota depositándola en la jarra. Ésta se apoya sobre una placa metálica con resistencia que mantiene el café caliente, aunque al llevar tiempo preparado o recalentarse puede perder calidad. Este tipo de cafetera destaca por preparar un café suave y ligero.
Ventajas:
- No es necesario estar pendientes de ellas
- Son programables
Inconvenientes:
- Son sólo útiles para hacer café filtrado
- En el caso de que utilicemos filtros de un solo uso, se tendrá un pequeño coste añadido, mientras que si el filtro es permanente se evita ese coste, pero habrá que limpiarlo después de cada uso.
- En el caso de querer únicamente una taza se tardará bastante tiempo, pues tiene que colarse entero.
Cafeteras espresso: su principal característica es que su café tiene mucho más cuerpo, es más intenso y fuerte. Para muchos cafeteros, el contar con una máquina de café espresso manual es la única manera de disfrutar de un buen café. Para conseguirlo es necesaria una buena técnica, y contar con un buen café, un buen prensado en el filtro y, si fuera necesario, una buena leche. Se han hecho muy populares en los últimos años, pasando de ser exclusivamente disfrutables en bares y cafetería a poderlas disfrutar en nuestro hogar. En un principio, su funcionamiento no es muy complejo, consiste en un depósito de agua que se calienta e infusiona el café, que se sitúa en el cacillo.
Ventajas:
- Prepara el café idóneo para todos los cafeteros y el más solicitado
- Diversidad, con estas máquinas también podemos preparar diferentes especialidades, mocca, americano, macchiato…
- Algunas de ellas incluyen un espumador de leche.
Inconvenientes
- Los aparatos más antiguos son bastante aparatosos, ocupando bastante espacio en la cocina, sin embargo, ahora se está empezando a solucionar este problema.
- Su mantenimiento es mayor que una cafetera italiana.
- En su mantenimiento juega en contra la facilidad de ensuciarse, por lo que hay que dedicarle tiempo a limpiarla correctamente y así mantener la máquina en buen estado.
- No tienen una gran capacidad, para preparar más de dos cafés deberemos repetir el proceso de preparación.
Cafeteras espresso automáticas: ideadas para proporcionar lo mejor de ambos mundos, los mejores granos de café y la facilidad de uso. En estas cafeteras se cuenta con un compartimento en el que se introducen los granos de café que se utilizan a demandan, se muelen y aplastan automáticamente y se hace el café, todo únicamente tocando un botón. Los restos de café se vuelvan en una bandeja de salida que debe ser vaciada de manera regular. Las de alta gama vienen con vaporizadores de leche automáticos.
Cafeteras de cápsulas: en ellas se utiliza un café contenido en cápsulas prefabricadas que se insertan en la máquina. Tienen la cantidad exactamente correcta para el espresso perfecto. Suelen estar recomendadas para personas que no beben mucho café y que no quieren experimentar mucho.
Ventajas
- Son cómodas y fáciles de usar.
- Es una cafetera que destaca por su limpieza y también por su facilidad de limpieza.
- Versatilidad, podemos preparar más que café, chocolates, cacaos, tés…
- Diseños compactos y elegantes.
Inconvenientes
- Solo se puede utilizar con cápsulas lo que encarece el producto.
- En el caso de preparar muchas tazas de café tendremos que ir una a una, lo que al final no compensa en cuestión de tiempo.
- Las mezclas están limitadas a las que ofrecen las marcas.
- La gran mayoría no tiene la capacidad de espumar leche, únicamente los de alta gama.
Con todas estas pautas, ya estás listo para elegir la cafetera que más se adapte a ti, y disfrutar cada mañana o a cualquier hora del día del café más exquisito.