Las altas temperaturas de los últimos meses han provocado el incremento de la presencia de avispas este verano. Según explican desde Rentokil Initial, el calor propicia la formación de colonias más pobladas y obliga a que el insecto tenga que salir del avispero en busca de alimento. “ Nos encontramos con un tipo de plaga que, aunque no es peligrosa para la salud – solo en casos extremos, la picadura de este animal puede provocar un choque anafiláctico -, es molesta e incómoda. En cualquier caso, lo mejor es eliminar el foco del problema, el avispero, con un tratamiento profesional y por la noche, momento en que se encuentran más inactivas y las posibilidades de ataque se reducen”, comenta Jacinto Díez, director de comunicación de la compañía . “Si nuestros técnicos pueden acceder al nido, con una intervención normalmente es suficiente para erradicar el problema ”, concluye Díez.
Las avispas suelen iniciar la construcción de sus nidos en primavera, incitadas por la reina, en lugares de fácil acceso desde el exterior o en cavidades de paredes, tejados y aleros. La humedad es un factor favorable para el desarrollo de los avisperos, por lo que los puntos de agua como fuentes o piscinas también son susceptibles de acoger colonias de este insecto. Según la ubicación y el tamaño del avispero, los técnicos de Rentokil Initial aplican su tratamiento, con trampas exteriores fermentadas, mallas o soluciones de pulverización.