La gama de productos de calefacción quizá no sea una de las que más ingresos reporte a la tienda de electrodomésticos. Sin embargo,
su protagonismo es indiscutible cuando llegan los meses más fríos del año y los clientes necesitan -con bastante urgencia en algunas ocasiones-soluciones que aporten confort en sus hogares o incluso en sus lugares de trabajo.
Aunque las ventas se concentren en un breve periodo de tiempo, es esencial que el establecimiento esté preparado cuando llega la campaña de otoño-invierno. Así pues, en la tienda de electrodomésticos encontramos una amplia variedad de productos de calefacción.
Podemos establecer una diferenciación entre sistemas de calefacción principales o aparatos de apoyo. Repasamos algunos de los aparatos que se pueden adquirir en los puntos de ventas especializados.
Sistemas principales
Emisores térmicos eléctricos. Son equipos especialmente interesantes para calentar viviendas que no tengan ningún otro sistema, como edificios antiguos o segundas residencias. Además, son un complemento o refuerzo en aquellos hogares que ya cuentan con un sistema de calefacción principal, como bloques de pisos con calefacción comunitaria o en viviendas con habitaciones donde no haya elementos, como cocinas y baños.
Encontramos tanto equipos con termofluido, habitualmente denominados ‘de aceite’, o secos. Y en la tienda suele haber tanto aparatos fijos como portátiles, por lo que pueden ser empleados como sistema principal o para momentos puntuales o como apoyo.
Acumuladores. Son dispositivos diseñados para aprovechar las ventajas de la tarifa eléctrica de discriminación horaria. Estos aparatos funcionan mediante unas resistencias que calientan unos
ladrillos refractarios situados en su interior, con alta capacidad de almacenar calor. Así, durante un periodo de tiempo, normalmente la noche, acumulan el calor que desprenderán después, a lo largo del día. Esta solución está indicada para viviendas que permanecen ocupadas buena parte del día pero no si se van a usar puntualmente.