Otros datos concluyentes que arroja el informe nos hablan de un crecimiento en las ventas del 323,8% de MP4, producto que se impone definitivamente a otros dispositivos de audio portátil. Igualmente, la venta de consolas de videojuegos creció un 121,9% en los primeros seis meses del año, posicionándose como una de las fórmulas de ocio más aceptadas por los usuarios. Sorprenden del estudio datos que nos revelan que lo profesional se va convirtiendo en doméstico. Así, los ordenadores portátiles, las cámaras reflex digitales, las cafeteras express, como ocurre con las bodegas y vinotecas, comienzan a ser productos habituales en los hogares españoles.
La era de la multifunción, en la que nos encontramos inmersos, junto a la portabilidad y la interconexión, unido a la mejora de las prestaciones de los actuales aparatos electrónicos, está provocando la desaparición de muchos productos que hasta hace relativamente poco tiempo, considerábamos imprescindibles. El ejemplo lo tenemos en los equipos de sonido, que han pasado a ser sustituidos por el propio televisor y los MP3 o MP4. Ya no es habitual escuchar música cargando con el CD portátil, o bien planificar nuestros desplazamientos en coche con el mapa en la mano. Tampoco es común que los televisores ocupen un espacio excesivo en nuestros hogares. Ya no destinamos un lugar específico para colocar en casa el ordenador, el portátil no lo requiere, pero sí que estamos dispuestos a hacer un hueco para colocar una vinoteca o una pequeña bodega.
La tecnología también ha llegado a las habitaciones de nuestros bebés, donde no dudamos en instalar sofisticados sistemas de vigilancia. Los más pequeños ya no saben qué es un termómetro de mercurio y les cuesta entender que en ciertas cámaras antiguas las fotos no se pueden ver nada más hacerlas. Incluso en los colegios han cambiado las normas en relación a lo que está prohibido llevar a las aulas. Ahora no está permitido el uso de móviles, MP3, MP4 y consolas portátiles, que ya son consideradas como uno de los entretenimientos más demandados por pequeños y mayores. El ordenador portátil se ha convertido en elemento vital de trabajo y ocio para los jóvenes que incluso los utilizan para tomar apuntes en la Universidad.