Aunque los frigoríficos, lavadoras y lavavajillas son los electrodomésticos de línea blanca que aportan la mayor parte de la facturación, podemos decir que sin encimera, horno, campana y microondas no hay cocina. La familia de cocción es la que da sentido a este espacio y todo gira en torno a ella.
Uno de los motivos por los que la gama de cocción tiene menor peso en facturación que frío y lavado es porque elementos como la encimera o el horno suelen ser ‘para toda la vida’. Es decir, mientras que es habitual que la lavadora o el frigorífico se repongan cuando pasa cierto tiempo, bien sea porque se estropeen o porque se quiera comprar un dispositivo con mejores prestaciones, el equipamiento de cocción se cambia con mucha menos frecuencia.
Por eso, en los años más difíciles de la crisis económica y del parón del sector inmobiliario, las ventas de la gama de cocción se resintieron notablemente, ya que se trata de una familia que tiene su principal mercado en el primer equipamiento de la vivienda. Otro mercado importante está en la reforma integral de cocinas, pero dicho tipo de actuaciones también se vieron afectadas durante este periodo tan complicado.
Sin embargo, parece que empieza a verse cierto movimiento. Según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), la compraventa de viviendas aumentaba un 13,7% interanual en el pasado mes de noviembre. Así, el sector acumula 15 meses consecutivos de crecimiento. Igualmente, las estadísticas del Consejo General del Notariado señalan que la compraventa de viviendas creció un 7,3% interanual en el mes de noviembre, acumulando año y medio de subidas ininterrumpidas.
Además, la Asociación de Promotores Constructores de España (APCE) afirma que el volumen de viviendas que se empezarán a edificar este año aumentará entre un 20% y 30% respecto a las cifras registradas en 2015, con lo que la producción anual se situará en torno a 80.000 unidades.
También está mejorando el ritmo de la rehabilitación de viviendas. Así, se registraron 21.474 visados hasta el mes de octubre del año pasado, un 13% más que en 2014, según los datos del Ministerio de Fomento.
Este repunte de la obra nueva y de la reforma ha repercutido en las ventas de equipos de línea blanca. Según los datos de la Asociación Nacional de Fabricantes e Importadores de Electrodomésticos (ANFEL), todos los productos de la familia de cocción mostraron un crecimiento robusto en el número de unidades vendidas, especialmente en el caso de los hornos, que alcanzaron un repunto de doble dígito (+11,29%). En encimeras, la subida fue del 8,95%, destacando especialmente el comportamiento de los aparatos de inducción (+12,72%). Y también creció significativamente el mercado de las campanas (8,33%).
“El negocio del electrodoméstico ha sufrido mucho en los últimos años, pero ya se aprecian signos de recuperación. La gente se está animando a renovar su cocina o a cambiar sus electrodomésticos”, afirma Beatriz Ruiz, Jefa de Producto de Cocción de BSH Electrodomésticos. “Cambiar la cocina esuno de los proyectos más ilusionantes dentro de una familia”, añade.
En cuanto a los productos que mejor comportamiento están teniendo, Ruiz destaca los hornos. “En España, tradicionalmente siempre hemos utilizado más la placa. El horno era el gran desconocido. Sin embargo, cocinar con el horno está cada vez más de moda. Multitud de programas de televisión relacionados con el mundo de la cocina hacen que cada vez nos animemos más a usarlo y descubramos que el horno permite cocinar rápida y cómodamente, con una cocción muy sana y libre de grasas. Además, es un gran aliado para cocinar gran cantidad de comida cuando tenemos invitados en casa”, declara.