La ecoeficiencia ha dejado de ser un aspecto tangencial de los electrodomésticos para convertirse en uno de los factores diferenciales en todas las gamas de producto. El éxito de medidas como la introducción de la etiqueta de eficiencia energética o la puesta en marcha de los planes renove, han conseguido que el usuario se familiarice con esta característica tan importante y que aumente el interés en la adquisición de equipos con las mejores calificaciones.
Esto es fundamental, ya que de nada sirve el incesante esfuerzo de los fabricantes en pos de la ecoeficiencia si el consumidor no valora la importancia de contar con los aparatos más eficientes, ya sea por el ahorro que pueden obtener o por su responsabilidad medioambiental. Afortunadamente, aunque todavía hay otros factores tanto o más importantes en la decisión de compra, la ecoeficiencia va cobrando un protagonismo mayor año tras año. “Es un aspecto cada vez más importante en la toma de decisión de compra, especialmente por su contribución al ahorro energético y a la reducción del impacto ambiental. Creemos que las empresas, así como los organismos públicos, los medios de comunicación y organizaciones privadas, están trabajando en la dirección correcta, ‘educando’ al usuario/consumidor en la cultura de la eficiencia energética y el consumo responsable para que, a la hora de valorar la compra de un producto, la eficiencia tenga el mismo peso que otros argumentos, como el precio de venta, el diseño, la calidad y durabilidad o la imagen de marca”, señala Paul Cárcel, Responsable del Departamento de Marketing de Cata.
Asimismo, Moisés Castillo, Director Comercial de Inoxpan, fabricante de la marca Pando, comenta que “está claro que cada vez pesan más los productos ecoeficientes, debido al alto coste de la energía. Éste quizás sería el primer motivo de acceso a la compra. Y, el que pesa menos es el factor medioambiental o ecológico. Pero esto es un tema cultural y que, afortunadamente, cada vez está más sensible, tanto en los medios e instituciones como en las personas”. Igualmente, Norma Espinosa, Responsable de Comunicación de Electrolux, considera que la ecoeficiencia comienza a ser un factor importante en la decisión de compra de los españoles, “aunque todavía no es el aspecto determinante”. “Tanto fabricantes como administraciones y canales de venta, tenemos un papel importante para conseguir que los consumidores entiendan los beneficios que el uso de electrodomésticos eficientes tiene, tanto a nivel particular -ahorro en las facturas de luz, agua, etc.- como a nivel medioambiental”, añade.
Igualmente, Víctor Ropero, Product Manager de Proxy Eurogroup, distribuidor de la marca Tensai, señala que “la decisión de compra del consumidor cada día es más reflexiva. Es cierto que el precio sigue siendo el factor más importante o en el que más se fija el consumidor, pero a menudo éste conoce que un aparato eficiente, durante la vida del producto, va a acabar siendo más económico y va a reciclarse con mayor facilidad, teniendo un claro beneficio para el medio ambiente y para él”.
Así, se trata de un elemento cada vez más relevante, pero que aún tiene un papel secundario y cuyo peso ha de crecer. “Es un aspecto que los usuarios deberían tener en cuenta pero que tradicionalmente ha quedado en un segundo plano. De hecho, en marzo realizamos un estudio en España que concluía que el consumidor español se suele fijar, sobre todo, en el coste inmediato de compra, sin tener en cuenta el ahorro a largo plazo que se puede conseguir si se apuesta por un electrodoméstico eficiente y ecológico. Es necesario que las compañías seamos didácticas a la hora de explicar las ventajas y los valores añadidos de nuestros productos. Además, es preciso que se produzca un cambio de mentalidad a nivel social, algo que ya está sucediendo, que se sitúe la eficiencia ecológica en un lugar prioritario cuando tomemos decisiones vinculadas al hogar”, precisa Sven Luce, Head of Product Management de Miele Iberia.