En primer lugar, ¿podría decirnos cuál ha sido el comportamiento de la empresa en los últimos años?
LG sólo lleva en España 10 años y es ya una empresa que, comparada con las viejas referencias del sector, es muy joven. Aunque llevamos en contacto con el consumidor muy poco tiempo. En esos diez años, hemos pasado a facturar más de 750 millones de euros. Desde su nacimiento, LG ha tenido un crecimiento por encima del registrado por el conjunto del mercado pero, además, en los últimos dos años tenemos un diferencial con el mercado muy importante. El último período hemos incrementado nuestras ventas un 25%, cuando el mercado ha estado, más o menos, en un crecimiento en torno al 4 ó 5%. Habitualmente, LG crece 20 puntos porcentuales por encima de lo que haga el mercado. Eso es más o menos lo que hemos estado haciendo en casi todos los últimos años.
Y éstos son los datos del año pasado por divisiones: en línea blanca, el mercado creció un 1,7% y nosotros mejoramos un 10,5%; en electrónica de consumo, LG aumentó su facturación un 26,3%, mientras que el mercado aumentó un 5,9%; en aire acondicionado, el sector cayó un 14,6% y nosotros retrocedimos un 6,9%; y en telefonía, el mercado subió un 5,4%, mientras que nosotros repuntamos un 25,2%. Así, como electrónica y telefonía son las más grandes, la diferencia entre el mercado y LG en crecimiento está en torno a un 20%.
¿Y qué esperan en el presente ejercicio?
Confiamos en mantener ese ratio. Tal y como se está desarrollando el mercado, va a ser un año duro. Sin embargo, hasta el momento, a nosotros nos va muy bien. No lo estamos notando demasiado y sólo estamos apreciando que nuestros ratios de crecimiento son un poco inferiores, pero no estamos vendiendo menos que el año pasado. El objetivo que tenemos para 2008, teniendo en cuenta la crisis, es crecer un 18% en la parte de Retail. La ventaja que tenemos en LG es que tenemos cinco divisiones y lo que no hace una, lo hace la otra. Nosotros, como empresa, vamos a ir muy bien y vamos a crecer en torno a 18-20 puntos porcentuales, pero no todas las divisiones se verán igualmente afectadas. Lógicamente, si tienes una división que depende más de la construcción, se verá más afectada que otra que no dependa tanto de ello. Y si hay una división que depende más del consumo de lujo, quizá se vea menos afectada.