Escrito por 11:00 Destacado

Impresión 3D, el futuro se imprime

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De un tiempo a esta parte los electrodomésticos de nuestro hogar se han convertido en nuestra vía de escape, ya siendo para preparar una magnífica comida, como horneando un rico pastel…, pudimos evadirnos compartiendo nuestras recetas y logros en redes sociales, haciendo que nuestro encierro fuera más liviano.  En los peores momentos de la pandemia, los electrodomésticos nos acompañaron para hacer más llevadero el tiempo.

Pero un aparato desconocido para la gran mayoría de las personas, nos sorprendió a todos. De repente empezamos a oír hablar de un grupo de personas estaban colaborado para crear elementos de protección, nos interesamos por ese tema y descubrimos gratamente la existencia de una máquina que está en proceso de cambiar el futuro: las impresoras 3D.

Para una buena parte de la población, las impresoras 3D hasta hace poco más de un año eran unas completas desconocidas. A pesar de que hace años que este aparato salió a la luz, no ha sido hasta el fatídico 2020 cuando realmente ha saltado a la fama y se han visto todas las posibilidades que ofrece para la sociedad. Hasta ese momento, la visión que se tenía de la impresión 3d era más bien doméstica, pero tras las numerosas noticias aparecidas en los medios de comunicación, este tipo de fabricación de objetos tridimensionales registró un inesperado boom, y ya se puede vislumbrar cómo va a afectar a sectores como la construcción, la biomedicina, la arquitectura y construcción, la automoción, la industria aeroespacial… e incluso, aunque parezca mentira, en la alimentación.

Fue, como hemos dicho en 2020, cuando en plena vorágine de la pandemia mundial que nos está arrasando, miles de jóvenes de todo el mundo se pusieron manos a la obra y decidieron convertir sus impresoras en pequeñas fábricas de elementos que salvaran miles y miles de vidas. Con afán de superación y una gran dosis de solidaridad, consiguieron crean respiradores y equipos de protección para los servicios esenciales que se mantuvieron a pie del cañón. La impresión pasaba de ser casi una desconocida a estar en primera línea.

Conocimos así un electrodoméstico que, por decirlo de algún modo, nos va a permitir llevar a cabo cualquier objeto que podamos imaginar.  En definitiva, un elemento que tienen todo lo necesario para revolucionar la manera de producir y consumir.

Analicemos cómo funciona la impresión 3D, se trata de una máquina que lo primero que requiere es el uso de un software, el hardware de la máquina y los materiales utilizados para la propia impresión, de manera que trabajen de forma conjunta. En este punto, el proceso de impresión consiste en crear objetos en tres dimensiones, siguiendo un trazado en el programa de diseño, a partir de la superposición de capas de abajo hacia arriba. De este modo, antes de comenzar el proceso, el software de la máquina divide el gráfico en capas finas, en cada capa la impresora se desplaza sobre el plazo liberando material sobre las coordenadas correspondientes y así ir formando la figura en 3D, una copia exacta a la diseñada en 2D.

En este sentido, las impresoras son cada vez más utilizadas en muchos ámbitos, tanto en industria, tecnología investigación…, así como en nuestras viviendas, donde se ha visto que el usuario puede aprovechar su capacidad imprimiendo piezas adaptadas a las necesidades, algo que la gente adelantada que ya contaba con una de estas impresoras, se volcó en hacer durante toda la pandemia.

De cara al futuro, los usos que se están vislumbrando de las impresoras 3D pueden verse en la medicina, construcción y producción de comida. En este sentido, imprimir un edificio, una prótesis o, por ejemplo, una hamburguesa, no es muy distinto de imprimir un objeto más casero, como puede ser una silla, juguetes…, lo que varía de una situación a otra es el material que usamos.

En conclusión, la impresión 3D ha evolucionado mucho en los últimos años, ofreciendo infinidad de posibilidades. Las expectativas sobre este tipo de sistemas son muy grandes, especialmente porque se espera que puedan cambiar nuestras vidas de cara al futuro. En definitiva, con la evolución de estas máquinas ha llegado una nueva revolución industrial.


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