Motorola y la Euroliga de Baloncesto anuncian la segunda temporada de Bouncing for Good, la iniciativa comunitaria que combina deporte, tecnología y valores educativos para promover la inclusión social, la creatividad y hábitos de vida saludables entre niños y niñas de comunidades en riesgo de exclusión social en toda Europa. Tras el éxito de su primera edición, que contó con más de 500 participantes, este año el programa llega a más ciudades, más clubes y más entidades locales, ampliando su impacto social y educativo.
Deporte y valores: un aprendizaje más allá de la cancha
Bouncing for Good se desarrolla en colaboración con el programa One Team de la Euroliga de Baloncesto, y tiene como objetivo crear entornos seguros e inclusivos donde los jóvenes puedan aprender, jugar y relacionarse. Cada club participante colabora con escuelas y organizaciones sociales locales, adaptando las actividades a las necesidades específicas de cada comunidad.
El programa se estructura en talleres educativos por la mañana y eventos de baloncesto solidarios por la tarde, promoviendo valores como la perseverancia, el respeto y el trabajo en equipo. Durante los talleres, los niños y niñas de entre 8 y 12 años participan en actividades interactivas guiadas por entrenadores de One Team, que combinan el baloncesto con desafíos creativos y tecnológicos. Gracias a la tecnología proporcionada por Motorola, los participantes disfrutan de juegos de memoria, retos por equipos mediante códigos QR, concursos y la creación de un mural donde diseñan su propia “pelota de baloncesto perfecta”, plasmando visualmente lo aprendido.
Tecnología como puente hacia la inclusión y creatividad
La iniciativa demuestra cómo la tecnología y el deporte pueden converger para generar un impacto social real. Motorola proporciona dispositivos y soluciones que permiten que los talleres sean más interactivos, fomentando la creatividad, la colaboración y la resolución de problemas. Esta integración refuerza la idea de que la innovación tecnológica puede ser un aliado fundamental para promover educación inclusiva y habilidades para la vida.
Al final de cada jornada, los niños reciben un balón de baloncesto y recuerdos firmados por su equipo, consolidando su participación y motivándolos a continuar practicando deporte. Semanas después, la “pelota de baloncesto perfecta” de cada grupo se exhibe durante un partido oficial de la Euroliga, pintada a mano por un artista local y basada en el mural creado por los participantes, un reconocimiento tangible al esfuerzo y creatividad de cada escuela u organización.
Compromiso de jugadores y expansión europea
Las ceremonias contarán nuevamente con la presencia de jugadores de la Euroliga de Baloncesto, reforzando su compromiso con la comunidad. Juancho Hernangómez destacó la importancia de la iniciativa: “El baloncesto tiene el poder de inspirar y unir, y es muy especial poder devolver algo a la comunidad a través de momentos como este”.
La segunda temporada comenzará el 3 de noviembre en la escuela Kralj Aleksandar I de Belgrado, Serbia, con la participación de jugadores del Estrella Roja y del Partizan, y se expandirá progresivamente a otras ciudades europeas. Daniela Idi, directora de marketing de Motorola para EMEA, subraya que el programa “va mucho más allá del baloncesto: conecta, enseña y da a todos los niños la oportunidad de soñar a lo grande, mostrando que la tecnología y el propósito pueden generar un cambio real y duradero”.
Por su parte, Gawain Davies, director comercial de la Euroliga de Baloncesto, afirma: “A través de Bouncing for Good y nuestro programa One Team, trabajamos junto a Motorola y los clubes para inspirar a la próxima generación, promover la inclusión y generar un cambio significativo en nuestras comunidades. Este programa demuestra que el deporte es una herramienta de transformación social”.
Con esta segunda edición, Bouncing for Good continúa consolidándose como un programa de referencia en Europa que combina deporte, educación, tecnología y valores sociales, fomentando la integración, la creatividad y la participación activa de los jóvenes en sus comunidades.




