
Para entender el actual escenario de la distribución de electrodomésticos hay que echar la vista atrás y fijarnos en los antecedentes. El sector ha estado compuesto tradicionalmente por plataformas de compra y servicios. Los primeros pasos fueron los grupos regionales, que poco a poco se fueron agrupando en organizaciones nacionales. Después vinieron procesos de aproximación de algunas de estas centrales para buscar la optimización de ciertas tareas. La pionera fue Fadinsa Sistema, nacida en 1995 como fruto de la colaboración de FadesaExpert y Dinel-Milar y con la que se buscaba realizar compras estratégicas y compartir algunas herramientas informáticas, de comunicación y marketing. Éste era sólo un anuncio de lo que vendría después. En la última década el ‘baile’ ha sido constante y aún sigue sonando la música.
Hay muchos motivos que han provocado todos estos movimientos, tales como el aumento de la competencia, la guerra de precios, el descenso de los márgenes de venta, el aumento de la rotación de producto y, más recientemente, la crisis económica. Pero tampoco hemos de olvidarnos de un hecho que ha marcado fuertemente el devenir del sector en este siglo: la llegada de MediaMarkt. El category killer alemán marcó un antes y un después para la distribución en nuestro país, redefiniendo tanto el concepto de tienda (tamaño, ubicación, disposición de los artículos, mix de producto…) como la estrategia (ofertas agresivas en precio, despliegue de publicidad y marketing…). Además, el grupo Metro, en el que se encuadra MediaMarkt, también decidió traer Saturn, su segunda enseña. La primera tienda abrió en 2005 en Barakaldo (Vizcaya) y es uno de los ‘cadáveres’ que ha ido dejando la crisis, pues ha cerrado este mismo año.