Con las colecciones MUSA e ISOLA, desarrolladas junto a BorromeodeSilva Studio y Stefano Boeri Interiors, respectivamente, SMEG refuerza su apuesta por integrar diseño, tecnología y funcionalidad en la concepción de la cocina contemporánea.

La cocina ha dejado de ser un espacio exclusivamente funcional para convertirse en una parte esencial del proyecto de interiorismo. La elección de los electrodomésticos, sus materiales, acabados y formas influye cada vez más en la estética del conjunto y en la manera de concebir el espacio.
En este contexto, SMEG apuesta por una visión integral de la cocina, en la que el gran electrodoméstico adquiere protagonismo y se incorpora al lenguaje arquitectónico del hogar. Las colecciones MUSA e ISOLA reflejan esta evolución a través de propuestas que conectan diseño y tecnología con una nueva forma de entender el espacio.
MUSA: geometrías, acabados y luz en armonía
Creada en colaboración con BorromeodeSilva Studio, MUSA explora el potencial estético del electrodoméstico integrable a través de un equilibrio refinado de geometrías y de la combinación de acabados brillantes y mate. Su diseño convierte cada pieza en una presencia arquitectónica que se integra en el conjunto de la cocina.
La colección se caracteriza por sus volúmenes suaves, curvas medidas y proporciones equilibradas, con un uso expresivo de la iluminación que contribuye a definir la atmósfera del espacio. Materiales, formas y luz se combinan en una propuesta que entiende la cocina como un lugar de intercambio, cuidado y transformación.
Con una estética sencilla y sofisticada, MUSA está concebida para adaptarse a diferentes estilos de interior, aportando una elegancia discreta en la que el diseño acompaña la vida cotidiana.
ISOLA: placa y campana como protagonistas del espacio
Nacida de la visión de Stefano Boeri Interiors, ISOLA explora la relación entre formas, materiales y tecnología para integrar el gran electrodoméstico en la arquitectura de la cocina. La colección propone una nueva manera de concebir elementos como la placa de cocción y la campana, que dejan de ser únicamente soluciones funcionales para participar activamente en la configuración estética del espacio.
«La cocina es un mundo de geometría variable, que requiere un enfoque de diseño con una sensibilidad igualmente variable», explica Stefano Boeri, arquitecto y fundador de Stefano Boeri Interiors.
Galardonada con el Design Intelligence Award 2025, la colección se articula en torno a placas de inducción, disponibles con o sin sistema de extracción integrado, que se combinan con campanas suspendidas y raíles de iluminación. El resultado es un sistema abierto y flexible que permite abordar el espacio desde una perspectiva arquitectónica.

Materiales, formas y luz
La selección de materiales refuerza esta visión. El aluminio anodizado en tono acero inoxidable, uno de los acabados icónicos de SMEG, aporta fuerza expresiva y luminosidad, mientras que el vidrio negro introduce un contraste contemporáneo, sofisticado y táctil.
Las placas se presentan en tres variantes —Flat, Alta y Alta Pro— para responder a diferentes necesidades funcionales y espaciales. Entre ellas, destaca Alta Pro, equipada con campana downdraft motorizada y tecnología GenX.
La iluminación completa la propuesta: las campanas suspendidas y los rieles de luz permiten ajustar la intensidad y la temperatura de color mediante control gestual, además de funcionar de manera independiente como sistema lumínico.
«Queríamos imaginar las campanas y las placas no solo como herramientas y tecnologías avanzadas que aportan funcionalidad, sino también como elementos capaces de vestir nuestros espacios con la combinación adecuada de colores, formas y luces», afirma Giorgio Donà, arquitecto, socio y director de Stefano Boeri Interiors.

Dos colecciones, una visión integral de la cocina
A través de MUSA e ISOLA, SMEG aborda el gran electrodoméstico desde una perspectiva que va más allá de la funcionalidad. Mientras MUSA explora las geometrías, los acabados y la integración del electrodoméstico en el espacio, ISOLA convierte la placa, la campana y la iluminación en elementos centrales de la composición.
Dos aproximaciones complementarias que conectan el diseño de producto con la arquitectura y el interiorismo, y que sitúan al electrodoméstico como una pieza más del proyecto global de cocina.