Desde sus comienzos, ¿podría resumirnos qué pasos ha seguido la multinacional Ferroli para ser una compañía destacada en España? ¿Qué magnitudes tiene la empresa en nuestro país?
Desde que Dante Ferroli creó Ferroli Hispania en Burgos en 1965, las claves que nos han hecho llegar hasta donde estamos, a día de hoy, se han establecido sobre 3 pilares básicos: el equipo humano que conforma Ferroli, la innovación tecnológica y la inversión en I+D+i, que nos ha permitido desarrollar un conocimiento integral del producto, la tecnología y atender las tendencias del mercado hasta convertirnos en un referente dentro del sector de la calefacción, la climatización y las energías renovables.
En cuanto a la magnitud de la empresa, el mercado español es un mercado histórico para nuestro Grupo Italiano, con un peso y una relevancia notables, tanto a nivel de facturación como a la hora de la toma de decisiones estratégicas, en las que el grupo en España siempre resulta reforzado.
En el 50º aniversario de Ferroli, ¿cómo resumiría estos años?
En estos 50 años, la industria en general, y nuestro sector en particular, ha experimentado numerosos cambios que hemos tenido que afrontar. Desde la década de los 60 a nuestros días, hemos pasado del carbón a las energías renovables; de las necesidades apenas cubiertas a la sociedad del bienestar; de la escasa oferta de productos a un amplio abanico en el que poder elegir aquel que mejor se adapta a las necesidades de cada uno; la gasificación masiva de España, la evolución imparable de las comunicaciones, etc.
Nuestro sector ha afrontado importantes cambios en cuanto a legislación, procesos productivos e innovación, enfocados a la eficiencia energética y protección del medio ambiente. Cabe destacar la crisis energética de los 70, que desembocó en una fuerte crisis económica en España, que hizo caer a las grandes compañías instaladoras que se fragmentaron, dando lugar a una fuerza comercial que impulsó las calefacciones individuales en el entorno rural, contraviniendo la tendencia de instalar calefacciones centralizadas. Dado el nuevo panorama y para satisfacer la creciente demanda, surgieron en los 80 los primeros almacenes distribuidores.
Paralelamente, empezaron a fabricarse en Italia los radiadores de aluminio que competían con los de hierro fundido y chapa de acero. Actualmente, estos radiadores copan el 87% de la cuota de mercado.
Ferroli asumió la fabricación de los radiadores de aluminio desde el primer momento, logrando una producción de más de nueve millones de elementos al año.
Sin embargo, la verdadera revolución del sector de la calefacción llegó con el gas natural y la consiguiente gasificación de España, el deseo del usuario de tener una calefacción individual para poder controlar su consumo y, por tanto, la mejora de las calderas murales.
Todo ello, junto con la necesidad de ahorrar energía y disminuir la contaminación, nos han llevado hasta el momento actual.