El aspirador doméstico ha pasado de ser un mero electrodoméstico para quitar el polvo a convertirse en un aliado integral de la limpieza del hogar. Estos aparatos disponen de multitud de accesorios que sirven para limpiar todo tipo de suelos, incluidos los de tarima y parqué, pero también distintas superficies textiles, como cortinas, tapices, alfombras, etc. Además, los aspiradores han mejorado sus filtros con el fin de retener las bacterias, ácaros y partículas alérgenas y así conseguir un ambiente limpio y apto para los más sensibles ante estos agentes, como niños, personas mayores o aquellos con problemas respiratorios o alérgicos. “Los expertos en materia de alergias han expresado su preocupación en esta materia ya que, según dicen, en el año 2020 los problemas de alergia podrían afectar al 50% de los niños. Por eso, es mejor tenerlo en cuenta desde ahora. Esa es nuestra máxima, anticiparse al futuro para mejorar el bienestar de las generaciones venideras”, afirma Eduardo Egaña, del Departamento de Marketing de Floor Care de Hoover, marca perteneciente a Grupo Candy. Así, Egaña explica que “los métodos tradicionales de limpieza eliminan un 20% de polvo, ácaros y microbios del hogar. El resto, permanece en los tejidos, almohadas, colchones, sillones, alfombras, etc., y se deposita en los equipos electrónicos provocando, además del deterioro de los mismos, alergias, rinitis, asma y todo tipo de enfermedades respiratorias y cutáneas”.
En este sentido, los filtros HEPA (High Efficiency Particle Arresting -o Recogedor de Partículas de Alta Eficiencia- han sido uno de los elementos que más importancia han cobrado en el mercado, ya que permiten atrapar las partículas perjudiciales para la salud, como moho, polvo, ácaros, etc. Además, se están desarrollando diferentes sistemas que vienen a completar el trabajo de dichos filtros, tales como los generadores de iones negativos antibacterianos, por ejemplo.