Dominar las especificaciones de una cámara o, al menos, saber lo que compramos, es imprescindible para determinarnos por uno u otro aparato. El mercado de las cámaras digitales ha crecido y evolucionado en los últimos años de manera exponencial. Para el Representante de Marketing de Fujifilm, “nos encontramos con un mercado maduro, prueba de ello son los últimos datos de mercado que revelan un ligero, aunque sostenido descenso en cuanto al número de unidades vendidas. Este retroceso es más notorio por lo que respecta al volumen de facturación”.
Un producto para cada usuario
Cada cliente tiene unas necesidades distintas. Lo importante de la cámara que va a adquirir es que cubra esas necesidades. Para Fujifilm, lo importante de un producto para un consumidor no experto en la fotografía es “aquel que aúne facilidad de uso y que esté provisto de unas prestaciones adecuadas para satisfacer sus necesidades. La mayoría de las cámaras actuales tienen un funcionamiento intuitivo, por lo que incluso aquellos que no tienen un cierto conocimiento fotográfico pueden conseguir buenos resultados.”
Son muchos los aspectos que debemos conocer si queremos conseguir el éxito en nuestras fotografías pero, que éstas sean de buena calidad depende, en gran medida, de la calidad óptica de la cámara, más que de la calidad electrónica o la resolución.
Antes de adquirir una cámara, lo principal, según David de Castro, Responsable de Business Development de DSC de Canon España, “es pensar en el uso que le vamos a dar. No es lo mismo adquirir una cámara para utilizar en los momentos señalados (celebraciones familiares, tomar un recuerdo en vacaciones) que para desarrollar la fotografía como una afición, para dar rienda suelta a la creatividad y utilizar el equipo fotográfico tanto en los viajes y el tiempo libre como en un elemento de ocio en sí mismo”. Para el primer caso, según de Castro, “lo más adecuado es una compacta que disponga de funcionalidades tales como detección de la cara, corrección de ojos rojos, estabilización de imagen y modos de imagen predeterminados, que hagan el proceso de toma de imagen lo más sencillo posible”. Para el segundo, hay que fijarse en el procesador de imagen, las opciones manuales o la compatibilidad con otros accesorios como flashes, objetivos…