Jata fue fundada en 1943, ¿cómo ha evolucionado desde sus comienzos?
La empresa y la marca han ido evolucionando, adaptándose en cada momento a su tiempo, incluso aventurándose a los posibles cambios percibidos, estando siempre actualizada en cuanto a métodos de trabajo, diseños, productos y tecnología.
En lo que sí nos hemos mantenido firmes es en nuestro enfoque de cuidar al consumidor final y a la distribución tradicional. Todo ello es lo que nos ha permitido cumplir en el 2018 los 75 años.
¿Cuáles considera que son los pilares sobre los que se construye la compañía?
Para el buen funcionamiento de nuestra compañía, y creo que para cualquier otra, el pilar fundamental es la gente que la conforma. Tener un buen equipo es fundamental y que este equipo tenga claro el objetivo común de buscar la satisfacción de nuestros clientes, tanto directos como indirectos.
La empresa se centra en el sector del electrodoméstico, ¿qué diferencia a ésta de otras empresas con las mismas competencias?
En primer lugar, aportamos el valor de la marca, siendo como hemos nombrado, una compañía de más de 75 años. Estamos aportando un valor de seguridad y continuidad que muchas no tienen.
Además, somos una empresa española con un enfoque 100% nacional, tanto en la mejora de servicios como en el lanzamiento de productos.
Por último, destacar que en pequeño electrodoméstico hay muy pocas empresas que mantengan producción nacional, y en nuestro caso, supone cerca del 20% de nuestra facturación.
Podemos encontrar que se desenvuelve en varios ámbitos, entre los que están: hogar, climatización, belleza… ¿cuál considera que es su sección más exitosa?
Aunque Jata en sus inicios fue un referente en productos de planchado y hogar, la familia de cocina se fue abriendo paso, siendo en la actualidad nuestra sección principal.