
El lavavajillas se ha convertido en un aparato casi indispensable para muchas familias. La nueva configuración de los hogares, en los que todos sus miembros pasan la mayor parte del día fuera, ha obligado a buscar la manera de aprovechar mejor el tiempo y disminuir las horas destinadas a las tareas cotidianas. Lavar los platos es una de las faenas más engorrosas, puesto que es algo que hay que hacer varias veces a lo largo del día si queremos tener la cocina ordenada y limpia.
Éste ha sido uno de los motivos que ha impulsado la llegada de dicho electrodoméstico a las viviendas españolas, aunque todavía tiene un largo recorrido por delante. “Actualmente, la penetración de los lavavajillas dentro del mercado español es del 48%. Esta penetración ha ido incrementándose notablemente en los últimos años, partiendo en 2003-2004 del 27%”, afirma María Martínez-Segarra, Consumer Activation Manager de Electrolux Home Productos España. Por su parte, Mariona Aznar, Product Manager de Built In de la gama de Lavavajillas de Whirlpool, sitúa su penetración en “alrededor del 40% de los hogares españoles”, a la par que valora muy positivamente las posibilidades de crecimiento, considerando que se puede “llegar a ratios cercanas al 100% de penetración, ya que el lavavajillas ofrece un ahorro de agua y una calidad de lavado superior a la limpieza a mano”.