El último trimestre de 2009 y los primeros meses de este año, últimos estertores de la televisión analógica, han traído una buena noticia: un espectacular incremento de la venta de equipos para ver la nueva televisión digital. Nadie se quiere quedar sin tele. “El pasado mes de enero se batió el récord de ventas en un mes de receptores para TDT. Las ventas superaron los 1,7 millones de receptores. Más del 85% de los edificios ya tienen las antenas adaptadas para la TDT, y el parque instalado de receptores en los hogares supera los 30 millones de receptores, incluyendo sintonizadores y televisores digitales. Esto supone casi dos receptores por hogar. Por lo tanto, en general podemos asumir que los usuarios están preparados para recibir la TDT. Una vez producido el definitivo apagado de la TV analógica, puede que queden algunos ‘flecos’, pero dada la complejidad del proceso, se puede considerar como algo normal y solucionable”, declara José Pérez, Director General de Asimelec, una de las asociaciones que más se ha implicado en el desarrollo de la TDT en nuestro país.
Aunque las cifras de los últimos días previos al encendido aún no están contabilizadas al cierre de este reportaje, Sergio Talarewitz, CEO de Gigaset, incide en que “en los días inmediatamente anteriores y posteriores a la fecha del apagón se ha producido un repunte de ventas, que probablemente se prolongue hasta principios de verano, cuando en muchos casos se adapten las segundas residencias. Hay que tener en cuenta que, a pesar de las campañas que ha habido al respecto, siempre quedará un pequeño porcentaje de la población que no será consciente del proceso hasta que deje de ver la televisión”.