Cuidar de nuestra salud y practicar algún tipo de ejercicio es casi una obligación en una sociedad sedentaria como la actual. Los españoles son cada vez más conscientes de ello y cada día crece el número de personas que realiza deporte con asiduidad. Además, algo ha cambiado en los últimos años. Ahora no sólo hacemos deporte, sino que también deseamos monitorizar el esfuerzo y vigilar diferentes parámetros. Y aquí es donde encaja la tecnología. Disponemos de muchísimas apps para smartphone, pulseras cuantificadoras, smartwatches, relojes con GPS, MP3, cámaras de acción, auriculares especiales para correr o nadar, etc. Asimismo, buscamos la forma de hacer que el deporte sea una experiencia que podamos compartir, ya sea comunicando nuestros logros, grabando vídeos, etc.
Según el estudio de GfK ‘Seguimiento de la salud y la forma física’, el 24% de los internautas consultados asegura que realiza un seguimiento de su salud y de su forma física a través de móviles, apps, fitness bands, clips o smartwatches. Y otro 17% afirma que actualmente no lo hace, pero sí que lo ha hecho en el pasado. Esto incluiría la monitorización de la dieta, peso y salud, así como del ejercicio físico.
Si desgranamos los datos por sexos, podemos ver que los hombres son más propensos a la adopción de este tipo de tecnología. Así, el 26% de ellos indica que actualmente monitoriza su estado físico, y otro 19% dice que lo ha hecho anteriormente.
En el caso de las mujeres, el 15% realiza este seguimiento actualmente, mientras que el 22% lo hizo en algún momento. Y por grupos de edad, el público objetivo está entre 30 y 39 años. El 28% de los consultados por GfK en esta franja de edad reconocieron que usan algún dispositivo móvil para realizar este seguimiento. El siguiente grupo de edad que más echa mano de estos gadget son los menores de 29 años.
La mayor parte de los encuestados indicaron que recurren a estos dispositivos de monitorización con el objetivo de mantener o mejorar su salud y condición física (55%) o para motivarse a
hacer ejercicio (50%). También tienen peso otras razones, como el deseo de mejorar su nivel de energía (35%), la motivación a comer y beber de forma saludable (34%) o la pretensión de mejorar su calidad del sueño (29%).