Aunque el efecto del ventilador, para solventar los momentos más calurosos del año, no pueda ser equiparable al resultado conseguido con un equipo de aire acondicionado, lo cierto es que se trata de un producto de gran ayuda en estos casos, por lo que es muy raro el hogar español en el que no haya, al menos, uno de estos aparatos. Así, si no contamos con aire acondicionado, el ventilador supone un pequeño alivio cuando el calor aprieta, y tiene una ventaja sobre dichos equipos de acondicionamiento: basta con ir a la tienda y adquirir un aparato para disfrutar de él, sin esperar a que venga un instalador. Por eso, los veranos en los que los días de mayor calor llegan tarde y concentrados en pocas jornadas, el ventilador es la solución inmediata con la que solventar dicho momento.
Además, para el distribuidor se trata también de un aparato que ayuda a hacer su lineal más atractivo.
Producto de temporada. “Con el verano a la vuelta de la esquina, los consumidores sienten la necesidad de adquirir un producto que les suavice la sensación de agobio que producen las altas temperaturas. Esto garantiza a los vendedores un flujo de clientes hacia las tiendas, sobre todo cuando las altas temperaturas se producen con el verano ya avanzado y, para el poco tiempo que queda de calor, no quieren invertir en aire acondicionado”, afirma el Director de Producto y Marketing de Taurus. Asimismo, Beatriz Mázquez, Directora de Marketing de Marsan Industrial-Haverland, empresa fabricante y comercializadora de equipos de calefacción y ventilación, considera que “los ventiladores ofrecen al distribuidor la posibilidad de tener un producto de temporada que le permite seguir manteniendo la venta”.
Fidelizar al cliente. La responsable de Haverland también resalta que se trata de “productos de continuidad, porque no se puede perder el contacto con el consumidor. El cliente habitual de una tienda, que acude a la que tiene más cerca de su casa a comprar la cafetera, el tostador, el radiador, algún producto de gama blanca, etc., buscará el ventilador en verano. Si lo encuentra en este establecimiento, va a seguir siendo un cliente fiel. Es una manera de que el distribuidor se dedique más a su cliente habitual”.