Las nuevas campanas extractoras decorativas son la evolución natural de este producto para adecuarse a las crecientes tendencias de diseño en la cocina. Hoy, el consumidor busca electrodomésticos eficientes, que desempeñen bien su cometido con el menor consumo energético posible. Pero también buscan el lado estético de los productos. El ‘boom’ del acabado en acero inoxidable es sólo una muestra de ello.
En este escenario, era lógico que las campanas transitaran desde aparatos que ofrecían meramente funcionalidad, hacia otros en los que se apostara por un diseño cuidado tanto en líneas como en materiales y, por supuesto, sin desdeñar sus prestaciones ni olvidar cuál es su función principal. Como destaca Sven Luce, Product Manager de Miele, desde hace algún tiempo se concede una importancia cada vez mayor a un “diseño homogéneo de toda la cocina: mobiliario, electrodomésticos empotrables y campana extractora”. Así, Miguel Gallastegui, Category Manager de Campanas de Fagor, reseña que “en los últimos años hemos presentado una evolución importante en materia de diseño dentro de las cocinas, en lo que las campanas decorativas han jugado un papel muy importante. Han permitido no sólo actuar como elemento decorativo, sino también como un elemento de personalización”. Igualmente, Jone Areizaga, responsable de Marketing de Built-in de Candy, incide en que “la cocina tiene actualmente una mayor importancia en los hogares, por lo que se está mimando cada vez más mediante aparatos de diseño y mayor eficiencia energética”. E Iñaki Iturbe, Marketing Product Manager de Cata, afirma que “los espacios de cocina crecen en tamaño y posibilidades y, por lo tanto, la tendencia bascula hacia un modelo de campana decorativa que aporte una mayor estética y diseño que las convencionales que se vendían hace unos años”.
Por todo ello, este segmento ha dado un salto digno de mención en los últimos 15 años. “La evolución del mercado de campanas decorativas fue un hecho espectacular. En 1995, tan sólo el 6% del mercado en unidades era de campanas decorativas. En 2005, ya suponía el 40%. En los últimos cuatro años, esta tendencia se ha consolidado, creciendo todo el mercado, debido sobre todo a la profesionalización”. Hoy, alrededor del 50% de las campanas vendidas son decorativas, reportando más del 70% de los ingresos totales de la categoría de extracción.