Esta calidad de sonido e imagen puede conseguirse simplemente añadiéndole a la televisión un VDR (Video Disk Recorder) y un grupo de altavoces que consigan un audio de calidad a través del sistema surround de alta fidelidad. Pero si esto es así, ¿cómo podemos entonces diferenciar un home cinema de una televisión o una cadena de música con sistema estéreo? La respuesta, para los expertos en este tipo de productos, es sencilla. El home cinema va mucho más allá de esto. Expertos en ventas de esta tecnología afirman que “el home cinema es una experiencia de película donde tanto la pantalla de televisión, los canales audio/ video, los altavoces y el subwoofer e incluso el mobiliario de la habitación, generan en el espectador una sensación inequívoca de estar en una sala de cine”.
Los componentes, lo imprescindible
Ver cine en casa obliga a tener una buena pantalla de televisión, de gran formato, pantalla plana y panorámica. Si no es posible cambiar la televisión, hay que tener en cuenta que, para conectar el home cinema a un televisor, éste debe contar al menos con un euro-conector con salida conmutable RGB (sistema de conexión de vídeo de alta calidad que separa los tres colores básicos, rojo, verde y azul). En cuando al tamaño, lo más adecuado es un televisor de más de 32 pulgadas y formato panorámico, aunque habrá que tener en cuenta las dimensiones de la habitación donde vamos a disfrutar de la experiencia de cine.
Uno o más canales audio/video, formatos de alta calidad DVD y de alta definición como el HD DVD o Blu-ray son también imprescindibles para conseguir montar el cine en casa.
Además, el sistema de audio debe emitir sonido surround y, para ello, son necesarios varios altavoces, un subwoofer y, en ocasiones, un decodificador para permitir la emisión de todos los formatos de sonido surround.
Pero el cine en casa no acaba aquí. Será necesario para completar la experiencia un mobiliario adecuado, con asientos confortables y una organización especial que provoque en nosotros la percepción de estar inmersos en la acción de la película. Sillones reclinables, cortinas y una luz adecuada redondean la experiencia. Los más entusiastas decoran a habitación con pósters de cine, máquina de palomitas y otros elementos propios de las salas de proyección. Incluso destinan a su home cinema una “habitación pantalla” exclusiva con elementos de diseño acústico específicos y aislamiento de sonido.