En primer lugar, tenemos que detenernos un momento para considerar qué consecuencias ha tenido el paulatino proceso de fusiones y alianzas, cómo afecta esto a la actividad de las compañías. El aspecto por el que podemos empezar es la gestión de compra. ¿Qué diferencias podemos encontrar en el escenario actual? ¿Se está produciendo una mayor concentración de las compras en un más reducido número de marcas? “Estamos apostando por mayores grados de concentración en nuestros proveedores preferentes, con especial dedicación a aquellos que tienen acuerdos paneuropeos con nuestra central Expert Internacional”, reconoce Diego Giménez, gerente de Fadesa-Expert. Del mismo modo, Javier Panzano, director de Marketing y Formación de Euronics, señala que se está produciendo una “concentración de las compras en marcas preferentes, y dentro de esas marcas, en determinadas referencias, sobre todo en electrónica de consumo, donde lo importante es garantizarse el suministro. La selección de marcas se realiza atendiendo a la trayectoria y la proyección de las mismas en el mercado y en Euronics”.
Asimismo, Roberto Pérez, gerente de Activa Hogar, explica que “frente a los nuevos cambios, hay que tomar nuevas estrategias, que pasan por una eficacia máxima en la gestión de compras. Contar con marcas de solidez en nuestro mercado y con un gran potencial a nivel europeo nos ayudan a obtener diferenciales para ser competitivos en este mercado. Concentrar las compras en esas marcas nos da un respaldo y una imagen de empresa fuerte y sólida. La política de marcas pasa por tener un portafolio de colaboradores compuesto por aquellos primeros fabricantes que están apostando por nuestro mercado, pero siempre con especial atención para no dejar fuera ninguna marca con representación, así como no centrarnos en demasía en ninguna”.
Por su parte, Vicente Sánchez, director general de Prometheus, afirma que “por formato de tienda y filosofía de la compañía, tenemos claro que hemos de estar con marcas potentes, de primera línea, y concentrar al máximo en estas marcas. Es verdad que hay otras marcas de segunda fila o más débiles que en un momento dado pueden dar un aporte de margen muy superior, y hay quienes apuestan por esta estrategia, pero creemos que nuestro juego tiene que estar con las enseñas de primera fila, firmas fuertes, que aportan novedad, tecnología, inversión en comunicación… y a las que tú aportas tu red, tu marca. También es un tema de gestión. Es inmanejable llevar un elevado número de marcas, con decenas de miles de referencias, algo que complica muchísimo los sistemas. Debemos considerar que las tiendas son centros de como mucho 1.000 m2, en los que caben cierto número de referencias. Además, cuanto más orientemos la venta a menos referencias, seremos mucho más eficientes en todos los sistemas. Nuestros sistemas informáticos serán más eficientes y sencillos, nuestra logística también será más sencilla, nuestros stocks podrán estar mucho más concentrados en las referencias de obligada tenencia y rotación porque, si no, no hay almacén que resista. Los fabricantes también están en esta política de reducción. Tienen catálogos amplios pero sólo fabrican algunas referencias y las demás son por encargo. Tampoco están por la labor de tener 50 ó 100 unidades de stock de piezas con una bajísima rotación porque eso supone un coste de oportunidad elevado”.