Si hablamos de que la lavadora está en nuestra casa desde el primer día, queda bien claro que se trata de un producto muy estrechamente ligado a la construcción de nueva vivienda. De hecho, su ritmo de crecimiento corre parejo al del mercado inmobiliario, con todo lo que ello conlleva en un momento de ralentización del sector. “La coyuntura actual del mercado se enmarca dentro de un proceso natural de normalización”, explica Mikel Castillo, Product Manager de Lavado para BSH Electrodomésticos España. “Lo anormal no es la moderación en los ritmos de crecimiento del mercado, sino justamente el crecimiento de éste en los últimos 10-15 años. Hay que tener en cuenta que, junto a los factores demográficos y el fenómeno de la construcción residencial, en los últimos dos años han entrado en juego los planes ‘Renove’ que, a través de subvención, han adelantado en el tiempo el mercado de sustitución que por vida útil no correspondía”, añade.
Como indica Joaquín Hermoso, Product Manager de Lavado y Secado de Whirlpool Iberia, “el mercado de lavadoras creció un 3% en unidades y un 5% en valor en 2007, viéndose en los últimos meses una leve desaceleración del crecimiento que podría marcar la tendencia en el corto-medio plazo. Se trata, sin embargo, de un mercado maduro y con una penetración cercana al 100% de los hogares. Por lo tanto, es un mercado sin grandes altibajos, dirigido por la renovación de electrodomésticos y el equipamiento de nuevos hogares. En este sentido, posibles futuros crecimientos pueden ir ligados a la construcción y la bonanza económica”.
En una línea similar, Juan Manuel Sanz, jefe de Marketing de Fagor, reseña que “se puede prever una desaceleración del mercado debido a la ralentización que sufren otros sectores ligados al nuestro”, a la par que añade que “la situación actual nos indica que la competencia es cada vez mayor”.