Desde que un electrodoméstico sale de la factoría hasta que llega a las tiendas ha de recorrer un camino en el que no puede haber incidentes: todo ha de llegar en el momento preciso y en óptimas condiciones. Aquí juegan un papel esencial los operadores logísticos, compañías especializadas en el adecuado transporte, manipulación y entrega de mercancías. Como es lógico, cada sector tiene sus particularidades, puesto que no es igual el transporte, por ejemplo, de alimentos perecederos, productos textiles o, como es el caso que nos ocupa, electrodomésticos.
Las peculiaridades del sector
Como explica Toni Armengol, Director Comercial de Condeminas Servicios Logísticos -operador especializado en el sector electrodomésticos-, “en términos generales, la logística es un concepto muy similar para todas las cadenas de suministro. Son las peculiaridades del producto las que diferencian al sector electrodomésticos de otros: grandes dimensiones unitarias por artículo, bajo valor del producto respecto a su volumen, fragilidad de los artículos, complejo proceso de reciclaje, etc. Esto exige un nivel de especialización importante para los operadores que intervienen en el sector, ya que nos movemos con productos difícilmente compatibles con otros que completan la actividad de los operadores multisectoriales. Es muy complicado compatibilizar un congelador con un bidón de aceite, por ejemplo”.
Así, el responsable de Condeminas resalta que “el electrodoméstico requiere homogeneidad en los productos que componen las cargas, un alto grado de concertación, fiabilidad en el cumplimiento de las entregas y adaptación al medio receptor final, dependiendo de si es el usuario final, una tienda o un gran grupo de compra. Además, es frecuente tener que retirar producto en el momento de la entrega, con unos parámetros en ocasiones poco fiables en cuando a cantidad y calidad -unidades sueltas, sin embalaje…- del producto a retirar”.